Los recursos humanos en la internacionalización digital

Los comercios tradicionales que quieren aumentar sus ventas, diversificar sus clientes y crecer en otros mercados deben adoptar un enfoque digital cuanto antes.

La manera de empezar es iniciando un proceso de internacionalización digital, con estrategias y objetivos claros y con la ayuda de un equipo de trabajo adecuado.

Sin embargo, una vez tienes decidido que quieres expandirte más allá de tus fronteras, reflexiona sobre los medios con los que cuentas para hacerlo.

En particular queremos explicarte los recursos humanos en la internacionalización digital para que puedas decidir a quién encargas las responsabilidades que se derivan de la creación de uno o más canales de venta digitales.

¿Qué recursos humanos necesito para emprender un proceso de internacionalización digital?

Analiza el personal que colabora contigo y las tareas que llevan a cabo cada día. Cómo se organizan, si son resolutivos, si hablan idiomas.

Aunque crees un Ecommerce -herramienta clave para comenzar a darte a conocer fuera de tu país- cuyos costes son inferiores a establecerte con una filial, sucursal u oficina de representación, necesitarás una o más personas que se encarguen de la tienda online.

No sólo para que creen el contenido que atraiga a tus potenciales clientes sino para que interaccionen con los utilizadores de tu tienda, respondan sus dudas y sobre todo gestionen los pedidos que te lleguen a través de ese nuevo canal de venta.

En lo que se refiere a los colaboradores que necesitarás para desarrollar con éxito tu internacionalización digital, hemos separado las necesidades en tres áreas fundamentales: la comercial, la logística y la facturación.

Funciones comerciales

Necesitas un comercial que sea preferentemente del país en el que quieres vender.

El idioma será primordial pero también lo es la cultura de ese país. Si quieres expandir tu negocio hacia Colombia, por poner un ejemplo, hazlo con la ayuda de un comercial que no sólo domine el idioma de ese país sino conozca los códigos culturales, la manera de negociar de ese país, incluso sepa interpretar el lenguaje corporal o leer entre líneas lo que no se dice.

Este comercial cualificado será tu interlocutor en ese nuevo mercado. Sabrá mejor que nadie cómo puedes llegar a tu potencial comprador, en qué redes sociales o profesionales se encuentra y sobre todo cómo comunicarse con él.

Sabrá también cómo debes adaptar tu producto en el caso de que tengas tu propia fabricación.

Funciones de logística

La gestión de los pedidos que te llegarán a través de ese nuevo canal de venta o gracias a él, requiere de conocimientos y destrezas adicionales a las que se necesitan para vender en un mercado local o nacional.

Antes de realizar una exportación -incluso una expedición si se trata de la Unión Europea- es esencial informarse bien sobre los documentos que deben acompañar tu envío, sea marítimo o aéreo.

Por un lado, los documentos que deben acompañar el camión que venga a retirarte el producto. Y más adelante en la cadena, los certificados que deberás consignar en la aduana – sólo para países terceros- para que tu despachante de aduanas pueda hacer exitosamente el despacho de exportación.

La persona que designes para que se encargue de la logística, si no tienes la suerte de que sea tu mismo comercial cualificado- debe cuadrar muy bien las cargas en tu fábrica para que los días en el puerto sean los menos posibles antes de la salida del barco.

La gestión logística es una función clave en todo proceso de exportación. De su optimización dependerá muchas veces tu margen y la viabilidad entera de una línea de negocios. De allí la importancia de contar con la persona adecuada.

Funciones de facturación y cobros

La persona que se encargue de la administración en tu empresa tendrá que hacer prueba de mucha más agilidad y control, en un proceso de internacionalización.

Los tiempos no son los mismos, ni los riesgos tampoco.

No es lo mismo facturar con plazos fijados a los clientes habituales, y llevar una facturación consecutiva al ritmo de tus ventas nacionales, que tener que adaptarlo todo a clientes de países diferentes, que pagarán con plazos diferentes y en monedas diferentes.

De los 30 días fecha factura que tenemos en Europa, la persona pasará a gestionar pagos por adelantado a través de proformas, pagos a cuenta, pagos a 45 o 60 días, pagos contra documentos de exportación o seguros de cambio para controlar el riesgo al pagar en divisas extranjeras.

La persona que se encargará de este departamento para los envíos internacionales debe estar consciente de que tendrá que organizarse de una manera eficaz para controlarlo todo y, sobre todo, minimizar los riesgos que evidentemente trae consigo la internacionalización de la actividad empresarial.

¡Ayúdanos a llegar más lejos!
Abrir chat
Hola 👋
¿En qué puedo ayudarte?